Bienvenido septiembre, hábitos saludables para volver a sentirte bien

Septiembre ya está aquí. Y con él vuelven los horarios, el trabajo, los entrenamientos, las comidas más organizadas y, para muchas, también las ganas de volver a cuidarnos. Pero no hace falta cambiar toda tu vida de golpe.

Este año quiero proponerte algo diferente: recuperar poco a poco los hábitos saludables que realmente pueden ayudarte a sentirte mejor. Y precisamente de esta idea nace el RESET de 21 días, nuestro programa para ayudarte a volver a la rutina, recuperar hábitos, cuidar tu alimentación y digestión, moverte más, descansar mejor y volver a sentirte bien. Mientras te cuento cómo apuntarte, septiembre puede ser el momento perfecto para empezar a preparar el terreno con estos 7 hábitos saludables.

1. Recupera el hábito de hidratarte bien

A veces buscamos soluciones muy complicadas y nos olvidamos de lo básico. Durante el verano cambiamos horarios, viajamos, comemos más fuera, sudamos más y puede aumentar el consumo de alcohol. Y una hidratación insuficiente puede hacer que aparezcan cansancio, dolor de cabeza, menor concentración, estreñimiento o peor rendimiento físico.

Por eso uno de los primeros hábitos saludables que puedes recuperar es muy sencillo: lleva agua contigo y bebe regularmente durante el día. No todas necesitamos exactamente la misma cantidad. Dependerá de tu actividad, alimentación, temperatura y características personales. Y si entrenas de manera intensa o sudas mucho, en determinados momentos también puede ser interesante valorar electrolitos o agua de mar.

2. Recupera poco a poco tu rutina de horarios

Nuestro cuerpo agradece la regularidad. Si durante el verano has estado acostándote más tarde, cenando a otras horas o levantándote sin despertador, no esperes volver al horario habitual de un día para otro.

Intenta recuperar progresivamente una hora relativamente estable para acostarte y levantarte. Y presta atención especialmente a la luz. Por la mañana, busca luz natural siempre que puedas. Salir a caminar, desayunar cerca de una ventana luminosa o pasar unos minutos en el exterior ayuda a nuestro organismo a reconocer que el día ha comenzado. Este simple hábito te ayudará a dormir mejor.

3. Crea tu pequeño ritual nocturno

No necesitas una rutina perfecta de veinte pasos. Simplemente alguna señal que le indique a tu cuerpo que el día está terminando. Puede ser una duda, leer, respirar unos minutos, meditar, un pequeño masaje con aceite de almendras y unas gotas de aceite esencial de lavanda en la planta de los pies, escuchar música tranquila o simplemente dejar de trabajar y hacer cosas tranquilas un rato antes de acostarte.

A veces necesitamos aprender de nuevo a bajar revoluciones.

4. Vuelve al movimiento sin castigarte

Si durante el verano has entrenado menos, no necesitas compensarlo. Necesitas volver a caminar, entrenar con fuerza, practicar yoga, subir escaleras, moverte durante el día o recuperar tu deporte habitual.

El ejercicio no debería ser un castigo por lo que has comido durante las vacaciones. Es una herramienta para cuidar tu salud, tu energía, tu descanso y también tu estado de ánimo. Y a medida que cumplimos años, cuidar nuestra masa muscular se vuelve cada vez más importante. Mantener músculo es mantener salud.

5. Alimentación saludable: no necesitas una dieta detox

Después del verano aparecen por todas partes dietas extremas, restricciones y soluciones milagrosas. Yo prefiero algo mucho más sencillo: volver a una alimentación saludable. Más verduras y frutas, proteína suficiente, huevos, pescado, legumbres, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, alimentos ricos en fibra y comidas sencillas que puedas mantener. 

También puede ayudarte reducir durante unas semanas aquello que sabes que no te está sentando bien: exceso de alcohol, ultraprocesados, azúcar o comidas demasiado abundantes. No necesitas castigar a tu cuerpo. Necesitas darle mejores condiciones para funcionar.

6. Pregúntate cómo está tu salud intestinal

Septiembre también puede ser un buen momento para observar tu digestión. ¿Te notas más hinchada? ¿Tienes gases? ¿Tus digestiones son más pesadas? ¿Has cambiado tu ritmo intestinal? ¿Estás más estreñida? ¿Tienes reflujo?

Antes de empezar automáticamente con un probiótico o cualquier complemento, revisa primero: tu hidratación, la cantidad de fibra que consumes, tu movimiento, tus horarios, tu alimentación, tu descanso y tu nivel de estrés. Porque el intestino no funciona de forma aislada. Cómo comes, cómo duermes y cómo estás viviendo también influye en cómo digieres.

7. Empieza con dos o tres hábitos saludables, no con todos a la vez

Este es probablemente el consejo más importante. No necesitas comer perfecto, entrenar todos los días, dormir ocho horas, meditar media hora, dejar completamente el azúcar, beber tres litros de agua y tener tu vida organizada… todo esta semana. Escoge dos o tres hábitos. Por ejemplo: llevar agua contigo, salir a caminar cada día, recuperar dos sesiones de fuerza, cenar un poco antes o bajar las luces de casa por la noche. 

Cuando eso vuelva a formar parte de tu rutina, continúa. La mejor rutina no es la más perfecta. Es la que puedes mantener.

Este septiembre empieza con el RESET de 21 días

Si has vuelto del verano cansada, hinchada, durmiendo peor o sintiendo que necesitas volver a poner un poco de orden, no intentes hacerlo todo a la vez. Escucha primero a tu cuerpo. Quizá necesitas recuperar descanso. Quizá necesitas volver a moverte. Quizá necesitas cuidar tu alimentación. Quizá es tu intestino el que está pidiendo atención.

Por eso hemos creado el RESET de 21 días: un plan pensado para volver a los buenos hábitos, cuidar alimentación y digestión, recuperar movimiento y descanso y ayudarte a sentirte nuevamente bien.

Empezamos el 5 de octubre y las plazas son limitadas. Si crees que puede ser para ti, ya puedes apuntarte y reservar tu plaza.

Mientras tanto, no intentes cambiarlo todo. Empieza por algo pequeño. Y repítelo. Porque muchas veces son esos pequeños hábitos saludables los que terminan 🌿REevolucionando nuestra salud. 

Recuerda: pequeños cambios, grandes resultados. 💚

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