Suplementos para la vuelta a la rutina: ¿cuáles pueden ayudarte realmente?

Con la llegada de septiembre hay una pregunta que vuelve muchísimo a la farmacia: «¿Qué puedo tomar para recuperar energía?» Y antes de recomendar un suplemento siempre intento hacer otra pregunta: ¿qué te está pasando exactamente?

Porque no es lo mismo estar cansada porque has perdido tus horarios de sueño que sentir agotamiento mental, atravesar una época de estrés, volver a entrenar o tener una digestión que no está funcionando bien. Los complementos pueden ser una herramienta estupenda. Pero suplementar bien no significa tomar muchas cosas. Significa saber qué necesitas y elegir con criterio. Estos son algunos de los suplementos para la vuelta a la rutina que más podemos valorar en septiembre.

Es uno de los grandes conocidos, pero eso no significa que todos los magnesios sean iguales. El magnesio participa en numerosos procesos relacionados con el metabolismo energético, el funcionamiento del sistema nervioso y la función muscular. Puede resultar interesante cuando volvemos al entrenamiento, en épocas de mayor demanda o cuando queremos apoyar el descanso.

Pero la elección dependerá del objetivo. La forma de magnesio, la cantidad que aporta y el momento en que lo utilizamos importan. Por eso no necesariamente recomendaríamos el mismo producto para mejorar el descanso que para una persona que busca principalmente apoyo muscular o intestinal.

2. Creatina: no es solamente para deportistas

Todavía existe la idea de que la creatina es un suplemento reservado para culturistas. Y merece la pena cambiarla. La creatina es uno de los suplementos más estudiados en el ámbito del rendimiento físico y resulta especialmente interesante cuando realizamos entrenamiento de fuerza o esfuerzos intensos.

Pero su interés no termina ahí. Mantener masa muscular y fuerza a medida que cumplimos años es fundamental para nuestra salud metabólica, nuestra autonomía y nuestra calidad de vida.

Además, la creatina participa en los sistemas de disponibilidad rápida de energía de nuestras células y actualmente existe un creciente interés científico por estudiar su función más allá del músculo, incluido el metabolismo energético cerebral interviniendo en la mejora de la función cognitiva. Por eso cada vez hablamos más de ella fuera del gimnasio.

3. Omega 3: la calidad importa más que la cantidad

Si consumes poco pescado azul, puede tener sentido valorar un suplemento de omega-3. Pero aquí me parece fundamental hablar de calidad. No basta con mirar cuántos miligramos de «aceite de pescado» aparecen en el envase. Hay que observar especialmente cuánto EPA y DHA aporta realmente, además de la calidad y conservación del producto. Dos suplementos aparentemente similares pueden ser muy diferentes.

4. Vitamina D: no des por hecho tus niveles

Después del verano muchas personas piensan que sus niveles de vitamina D tienen que estar perfectos porque han tomado el sol. No necesariamente. Su síntesis depende de numerosos factores. Por eso, cuando existe sospecha de déficit, prefiero valorar los niveles y suplementar con criterio, en lugar de utilizar dosis al azar.

5. Vitaminas del grupo B: cansancio no es siempre déficit

Las vitaminas del grupo B intervienen en diferentes procesos relacionados con el metabolismo energético y el sistema nervioso. En determinadas situaciones pueden resultar interesantes.

Pero estar cansada no significa automáticamente que necesites un complejo B. Si el cansancio es intenso o mantenido, merece la pena intentar entender primero su causa.

6. Adaptógenos para el estrés: ashwagandha, rodiola y azafrán

Hay personas que en septiembre no vuelven simplemente cansadas. Vuelven cansadas y aceleradas. Con demasiadas cosas en la cabeza. Más irritables. Con dificultad para concentrarse. Durmiendo peor. O sintiendo que la agenda va mucho más rápido que ellas. En determinadas situaciones podemos valorar plantas y extractos adaptógenos como apoyo.

Ashwagandha: es uno de los adaptógenos más conocidos y puede valorarse en personas que atraviesan épocas de mayor estrés. Es muy útil para bajar los niveles de cortisol y mejorar la calidad del sueño, yo lo llamo «baja revoluciones». Pero natural no significa que sea adecuada para todo el mundo. Hay que tener en cuenta situación personal, medicación y posibles contraindicaciones.

Rodiola: puede resultar especialmente interesante cuando predomina el cansancio mental y la sensación de fatiga en periodos de alta demanda. Pero tampoco debería convertirse en una herramienta para obligar al cuerpo a rendir cuando lo que necesita realmente es descanso.

Azafrán: los extractos estandarizados de azafrán también están despertando mucho interés dentro de los complementos destinados al bienestar emocional. En determinadas personas pueden valorarse cuando aparecen apatía, irritabilidad o sensación de bajón.

De nuevo, el objetivo no es elegir «el suplemento de moda», sino entender qué necesita cada persona.

7. Suplementos para dormir mejor: ¿y si el problema principal es dormir?

Aquí también necesitamos diferenciar. ¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Te despiertas varias veces? ¿Te despiertas demasiado pronto? ¿Estás agotada pero tu cabeza no para?

Dependiendo de la situación podemos valorar diferentes opciones: magnesio, glicina, GABA, la conocida melatonina, determinadas plantas, o combinaciones específicas orientadas al descanso.

Pero antes de empezar con un complemento siempre merece la pena recuperar los hábitos básicos: luz y movimiento durante el día; menos luz, menos estimulación y más calma por la noche.

8. Suplementos para la digestión: ¿y si lo que notas es digestivo?

Hinchazón, gases, digestiones pesadas o cambios en el tránsito también son motivos muy frecuentes de consulta después del verano.

Y aquí no me gusta recomendar automáticamente «un probiótico». Porque existen distintas cepas, composiciones y objetivos. En algunos casos puede interesar un probiótico. En otros, prebióticos. Enzimas digestivas. Fibra. O quizá simplemente recuperar primero agua, comida real, movimiento y horarios. No todos los problemas digestivos necesitan el mismo complemento.

Entonces, ¿qué suplemento necesito?

Quizá uno. Quizás varios. Quizá primero necesitas dormir mejor. O volver a entrenar. O mejorar tu alimentación. O cuidar tu intestino.

La suplementación con criterio tiene muchísimo valor cuando está bien utilizada. Pero mi forma de entenderla es siempre la misma: primero entiendo qué necesitas y después elegimos qué puede ayudarte.

No quiero que septiembre sea el mes de comprar cinco botes porque estamos cansadas. Quiero que sea el mes de empezar a conocernos un poco mejor.

Porque también en suplementación, 🌿REevolucionar nuestra salud significa algo muy sencillo: tomar menos por tomar y elegir mejor.

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